jueves, 6 de octubre de 2011

MORENA AC, un alumbramiento natural y necesario


Por JESUS SOSA CASTRO


El dos de octubre, fecha histórica por dos razones  importantes, con más de 12 mil personas, estuve en el Auditorio Nacional acompañando el alumbramiento de  MORENA, hoy convertido en Asociación Civil. De lo que significa este movimiento dio cuenta con enorme lucidez la escritora Laura Esquivel en un discurso memorable. Sobre los objetivos que persigue esta A.C no hay mucho que agregar a lo que ya contiene el Nuevo Proyecto de Nación. “Promover la revolución de las conciencias, un estado al servicio del pueblo, democratizar el acceso a los medios de comunicación, lograr una ética republicana, eliminar la corrupción, crear una nueva economía, combatir los monopolios, abolir los privilegios fiscales, redistribuir la riqueza con justicia, hacer de los energéticos la palanca de desarrollo del país, alcanzar la soberanía alimentaria y trabajar por el Estado de bienestar y la felicidad. Esto fue lo que Andrés Manuel López Obrador reiteró en este acto extraordinario. 

La multitud estaba llena de entusiasmo. Asumía que aquella rebeldía contestataria que se instaló en el Zócalo y en la Av. Reforma el 30 de julio del 2006 como protesta contra el fraude, estaba pariendo una fuerza civil que ningún partido tiene ni tendrá. La gente veía en el acto un fenómeno nuevo. Estaba en lo que estaba. No había acarreados, todos habían llegado representando a los comités de Morena de miles de poblados, municipios, secciones electorales. Estaban los protagonistas del cambio verdadero. No había políticos resbalosos, oportunistas y corruptos. Los presentes en el acto eran gente del pueblo, obreros, campesinos, amas de casa, intelectuales, científicos, empresarios, indígenas, jóvenes y sobre todo muchas mujeres.

La composición plural de este encuentro fundacional de MORENA, A.C. reflejó hasta qué punto ha calado este Proyecto Nuevo de Nación. Los asistentes percibieron que hay claridad en los objetivos sociales y políticos, que en el discurso de AMLO están identificados los problemas del país y  quiénes van a ser los actores de este cambio por el que se está trabajando. La gente entendió que una empresa de estas dimensiones, sólo es posible sacarla adelante si se logra convencer a la mayoría de la población, si se genera un cambio en la conciencia de la gente y si hay capacidad para  organizarla y evitar así, que los mafiosos de siempre, nos arrebaten el triunfo como sucedió en el 2006. Los asistentes salieron convencidos de que los que tienen al país en una crisis terminal, van a ser derrotados por las fuerzas democráticas y de izquierda en julio del 2012.

Los que estuvieron ausentes en el acto fueron aquellos que renunciaron a estar junto con la gente y contribuyeron al fraude contra López Obrador. No estuvieron los que un día sí y otro también, se la pasan soñando en una alianza con el PAN. No vimos por allí a esos personajes que empoderó  Andrés Manuel y luego se convirtieron en unos traidores a los principios y a los ideales que defendía el partido del que eran miembros a medias. Pero la gente, sabia como es, no los extrañó ni preguntó por ellos. La sociedad ya sabe quiénes luchan por el cambio verdadero y quiénes sólo se envuelven en los retruécanos de la política para seguir engañando a la gente y lavarle el rostro a los que han sumido a la nación en el caos, el desempleo y la violencia. Lo que se ve a simple vista, es que nadie de estos “próceres” tiene un proyecto definido. Navegan de un lado a otro en los albañales de la corrupción y el oportunismo. Su falta de oficio político y su conversión en derechosos vergonzantes y silvestres, los están aislando de la gente y se están convirtiendo, por eso, en un problema y en un peligro para el triunfo futuro de la izquierda. Si AMLO es el candidato, hay la certeza de que los chuchos no lo apoyarán y en cambio, van a hacer lo que hicieron con Encinas en el Estado de México, sabotear la campaña y el trabajo electoral.

Son personas acostumbradas al poder y buscan permanecer en él  a costa de principios, de ideales  y de una moral republicana. Su rencor y su frustración son tan elocuentes, que el Movimiento Regeneración Nacional, su Consejo Consultivo Provisional, el Comité Ejecutivo y los  ciudadanos partidarios del cambio, deben tomar las medidas del caso para que, si AMLO es el candidato ganador en la izquierda, como lo perfilan las encuestas, estos políticos oportunistas no jueguen el papel de esquiroles, saboteen el trabajo y la organización electoral, siembren la discordia entre la izquierda o hagan candidato a alguien con el apoyo del PAN sólo para evitar el triunfo que el pueblo quiere con Andrés Manuel López Obrador como Presidente de la República.

Las fuerzas democráticas deben estar alertas. Ya estuvo bien de que un grupo de cábulas oportunistas, anden coqueteando por la derecha y por la izquierda en el ánimo de conservar el hueso y el poder. Por lo demás, queda mucho trabajo por hacer. Mientras este se hace, hay que tener un ojo al gato y otro al garabato. Hay que cuidarle los pasos y las mañas a estos hijos del señor. 

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